Archivo de la categoría: Placas Litosféricas

Identifican una parte de África en Norteamérica

Fue cortada del gran cuerpo del supercontinente Pangea hace cerca de 300 millones de años

ARCHIVO La unión de supercontinentes, en un ciclo de transformación de la geografía planetaria que no tiene fin

El movimiento continuo de las placas tectónicas, los fragmentos en los que está “rota” la corteza terrestre, ha formado ya, en la larga historia de la Tierra, varios supercontinentes, que se han fragmentado después en continentes más pequeños que, a su vez, volvieron (y volverán) a unirse en un ciclo de transformación de la geografía planetaria que no tiene fin.

El empuje incesante de la nueva corteza, que se forma continuamente en las profundidades marinas, a lo largo de las dorsales oceánicas, va llevando a los continentes a chocar entre sí para formar nuevos continentes que, de alguna manera, no son más que “puzzles” hechos de pequeñas piezas que proceden de otros continentes más antiguos.

Averiguar el origen y la composición de la corteza continental formada y modificada por estos eventos tectónicos es algo que resulta vital para la comprensión de la geología de la Tierra y, de paso, para afinar en la búsqueda de petróleo, gas o minerales como el oro.

En muchos casos, las rocas involucradas en estas colisiones y episodios siguen enterradas bajo la superficie de la Tierra, por lo que los geólogos deben utilizar mediciones geofísicas para estudiarlas.

Ahora, un grupo de geólogos de la Universidad de Georgia, encabezados por Elías Parker Jr., ha estudiado una franja de magnetismo por debajo de lo normal (conocida como laAnomalía Magnética de Brunswick) que que se extiende desde Alabama a través de Georgia y que recorre la costa de Carolina del Norte.

La causa de esta anomalía magnética está sujeta a un intenso debate. Muchos geólogos la atribuyen a un “cinturón” de rocas volcánicas que, hace 200 millones de años, invadió el Océano Atlántico. Si es correcto, la anomalía Magnética de Brunswick marcaría el punto en el que la actual América del Norte se separó del resto de Pangea cuando aquél supercontinente empezó a romperse.

Pero Parker y su equipo proponen una solución diferente al problema.

La orogenia Alleghanian

Basándose en otros estudios que han demostrado cómo rocas metamórficas profundamente enterradas pueden generar también señales magnéticas coherentes, Parker ha analizado al detalle las características de las anomalías magnéticas a partir de datos recogidos en varias zonas de Georgia y ha llegado a la conclusión de que el “Brunswick” procede de una fuente similar, profundamente enterrada.

La señal magnética anómala, de hecho, es consistente con un evento tectónico mayor, la orogenia Alleghanian que formó las montañasAlleghany-Apalaches cuando se ensambló el supercontinente Pangea.

La principal conclusión de Parker es que las rocas responsables de la anomalía Magnética de Brunswick marcan, en realidad, una gran zona de falla que se formó a medida que grandes porciones de África y de Norteamérica fueron “cortadas” a la vez del gran cuerpo de Pangea hace cerca de 300 millones de años.

Lo cual, además, supondría que actualmente un gran fragmento de lo que hoy es África fue “dejado atrás” en el sureste americano cuando Pangea finalmente se partió. Una interesante posibilidad que sugiere que, en realidad, una parte de la actual Norteamérica es un fragmento “olvidado” por Africa.

Identifican una parte de África en Norteamérica – ABC.es.

Anuncios

Comentarios desactivados en Identifican una parte de África en Norteamérica

Archivado bajo Contienentes, La Tierra, Placas Litosféricas

La Península Ibérica y Norteamérica, juntas dentro de 220 millones de años

Lo que hoy conocemos como océano Atlántico será tan solo un recuerdo. Te explicamos cómo sucederá

El mundo que conocemos es solo fruto de un instante geológico. No fue así en el pasado ni permanecerá igual en el futuro. En el vídeo sobre estas líneas te explicamos qué sucederá dentro de 220 millones de años, cuando EE.UU. se encuentre mucho más cerca de la Península Ibérica. Literalmente.

http://www.abc.es/videos-ciencia/20130708/peninsula-tragara-oceano-atlantico-2534390786001.html

La Península Ibérica y Norteamérica, juntas dentro de 220 millones de años – ABC.es.

Comentarios desactivados en La Península Ibérica y Norteamérica, juntas dentro de 220 millones de años

Archivado bajo Contienentes, Geología, Placas Litosféricas

La Península Ibérica se «tragará» el Atlántico dentro de 220 millones de años

La activación de una nueva zona de destrucción de la corteza terrestre al oeste de Galicia y Portugal cerrará el océano y acercará Europa a Norteamérica

JOAO DUARTE
El océano Atlántico será tan solo un recuerdo dentro de 220 millones de años

Joao Duarte

Si aún queda alguien por aquí dentro de 220 millones de años, EE.UU. estará mucho más cerca de la Península Ibérica. Suena a eslogan de una agencia de viajes, pero es literal: para entonces, si las previsiones del geólogo portugués Joao Duarte se cumplen, Iberia y Norteamérica se aproximarán, y lo que hoy conocemos como océano Atlántico será un recuerdo tan antiguo como para nosotros lo son los dinosaurios del Jurásico.

El mapamundi que conocemos no es más que la foto del instante geológico en que nos ha tocado vivir. Todo escolar aprende que la corteza terrestre está dividida en placas tectónicas que derivan sobre el manto, la capa inferior, y que estas láminas, tan delgadas a escala como la nata que flota en el café con leche, se crean y se destruyen, formando supercontinentes que luego se fragmentan y se separan. Las fronteras entre dos placas donde una se sumerge bajo la otra y se recicla se llaman zonas de subducción.

Lo que Duarte y sus colaboradores han descrito es que estamos asistiendo al nacimiento de una zona de subducción, y se encuentra muy cercana a nosotros, al suroeste de la Península Ibérica. Allí se encuentra el borde de la placa de Iberia, que forma parte de la placa euroasiática. Ese lugar era un borde pasivo, sin actividad. Sin embargo, un mapeo en 3D y alta resolución del fondo marino y de sus fallas tectónicas, realizado por tecnologías de sonar, ha encontrado signos de fracturas que indican que esa zona se está activando. “La idea del inicio de una subducción ha rondado en la comunidad geológica durante casi 20 años”, explica Duarte a Efe. “Lo que hemos detectado es el comienzo de un margen activo; es como una zona de subducción embrionaria”, asegura el científico.

El investigador, que trabaja en la Universidad de Monash (Australia), relaciona esta incipiente actividad tectónica con seísmos históricos:“La actividad sísmica de alta magnitud, como el terremoto de 1755 [que devastó Lisboa] y el de 1969 [que afectó al sur de Portugal y Andalucía oriental] sugerían que estaba ocurriendo algo en esa área. En 2002, Gutscher [coautor del estudio] identificó una vieja zona de subducción activa debajo de Gibraltar”. “Compilando los datos y reinterpretándolos, encontramos pruebas del nacimiento de una subducción, que probablemente comenzó hace entre 20 y 5 millones de años. Además, hemos aportado un mecanismo para la reactivación del margen, consistente en fuerzas que se propagan desde la subducción de Gibraltar, junto con la convergencia entre África y Eurasia”.

Ciclo de Wilson

Duarte postula que estamos ante una nueva fase del ciclo de Wilson, el proceso que en los últimos cuatro mil millones de años ha obrado al menos tres reformas integrales en la fachada de nuestro planeta, fragmentando los supercontinentes y abriendo océanos entre los pedazos para luego reunirlos de nuevo en grandes masas de tierra.

Y en esta ocasión, ocurrirá así: “La placa euroasiática, que ahora se extiende de forma continua hasta la dorsal mesoatlántica, se romperá en dos a lo largo del margen al oeste de Portugal y Galicia”, detalla el geólogo. “La parte atlántica de la corteza, al oeste de este margen, quedará destruida al sumergirse en el manto bajo la Península Ibérica”.

Sin embargo, en geología no existen las prisas; según el estudio publicado por Duarte y sus colaboradores en la revista Geology, el borde suroeste de la placa ibérica no se convertirá en toda una señora zona de subducción hasta dentro de unos 20 millones de años. Una minucia comparada con los 220 millones de años que deberán pasar hasta que el Viejo Mundo y el Nuevo se reúnan.

Debido precisamente a lo dilatado de esta escala geológica de tiempo, “no deberíamos esperar un aumento de la actividad sísmica”, aclara Duarte. “El proceso lleva en marcha unos cuantos millones de años y llevará muchos más. Terremotos como los de Granada están relacionados con la vieja zona de subducción de Gibraltar, pero otros como el de 1969 están claramente más al oeste, en la nueva zona en formación”. A pesar de todo, el geólogo alerta: “En cualquier caso, deberíamos estar preparados para seísmos gigantescos originados en esta región, como el de 1755, y no lo estamos”.

La Península Ibérica se «tragará» el Atlántico dentro de 220 millones de años – ABC.es.

Comentarios desactivados en La Península Ibérica se «tragará» el Atlántico dentro de 220 millones de años

Archivado bajo Contienentes, Geofísica, Placas Litosféricas, Tectónica

El planeta Tierra se fractura

La insólita ruptura de una de las grandes placas tectónicas de la superficie del Índico causó el terremoto del pasado abril al suroeste de Sumatra

El 11 de abril de este año se registraron dos grandes terremotos de magnitud 8.7 y 8.2 en el océano Índico, al suroeste de Sumatra. Tembló la tierra desde Australia hasta India y el sureste asiático y murieron dos personas y otras ocho fallecieron por ataques cardíacos. Fueron muy pocas víctimas y daños en comparación con la tremenda catástrofe del terremoto de 2004 en la región, cuando el tsunami desencadenado se cobró miles de vidas. Pero no pasó desapercibido para los científicos: fue un gran acontecimiento en la historia de la Tierra, algo excepcional, porque esos sismos se debieron a un proceso de fractura de una de las grandes placas tectónicas (la Indoaustraliana) que forman la corteza terrestre.

En realidad, el terremoto de 8.7 respondió a cuatro fracturas en el interior de la placa, tres de ellas paralelas entre sí y una cuarta perpendicular a ellas, formando en su conjunto una falla en escalón. El proceso duró dos minutos y 40 segundos y fue seguido dos horas después por otro terremoto de magnitud 8.2. La zona de rotura se situó a unos centenares de kilómetros de la costa occidental de Sumatra y en pleno mar. Se rompió el fondo del océano. Los terremotos dieron lugar a lo que los expertos denominan desgarros de placa.

“El del pasado 11 de abril es probablemente el mayor terremoto de desgarre que se ha registrado con sismógrafos”, dicen los investigadores de la Universidad de California, Santa Cruz (UCSC), autores de uno de los tres artículos sobre este acontecimiento geofísico publicados en el último número de la revista Nature.

“Nunca hemos visto un terremoto así, ya que forma parte del complejo proceso de fractura de una placa” dice Keith Koper, científico de la Universidad de Utah (EE UU) y coautor de unos de los artículos mencionados. “Ahora [abril de 2012] lo que vemos es la separación de la placa Indoaustraliana en dos placas”, añade Thorne Lay (UCSC). Pero es una red de fracturas compleja no una rotura limpia, concluyen los investigadores.

Es probablemente el mayor seísmo de desgarro registrado con sismógrafos

La litosfera terrestre, es decir, los 100 primeros kilómetros que incluyen la corteza y la parte superior del manto, está dividida en una docena de grandes placas rígidas de distintos tamaños y formas que descansan sobre el manto terrestre semifluido. Las placas chocan entre sí, se separan, se montan una sobre otra, se deforman y originan cordilleras, se deslizan en sus bordes… y las zonas del planeta donde acontecen estos procesos dinámicos en las fronteras entre placas son especialmente susceptibles de sufrir terremotos y vulcanismo. Cuando una de estas grandes piezas de la litosfera está presionando sobre otra, se van acumulando tensiones que se liberan provocando grandes seísmos.

“Desde el punto de vista tectónico, los dos terremotos de abril manifiestan un proceso de rotura en el interior de la placa Indoaustraliana y la creación de un nuevo borde de placa en el que las partes correspondientes a India y Australia se separan entre sí”, explica Miguel Herraiz, catedrático de Física de la Tierra y director del departamento de Física de la Tierra, Astronomía y Astrofísica I, de la Universidad Complutense de Madrid. “Algo así sucede constantemente en el planeta con una escala temporal de centenares de miles de años, pero esta vez se ha podido observar el inicio de la formación de un nuevo límite entre placas en directo y con instrumentación adecuada para estudiarlo”, comenta este especialista.

Ese proceso tectónico, indican Matthias Desescluse (CNRS francés) y sus colegas en su artículo de Nature, forma parte de la continua deformación entre placas que está registrándose en la zona. Así, el terremoto del pasado abril seguramente se disparó, al menos en parte, por los cambios generados en la tensión de las placas en la zona debido al catastrófico sismo de magnitud 9.1 del 26 de diciembre de 2004, que desencadenó el pavoroso tsunami que mató a casi 230.000 personas en la región del Índico.

Los movimientos activaron una falla en California, según los investigadores

Los sismos del pasado abril fueron de magnitudes inferiores al de hace ocho años, pero también muy importantes. ¿Por qué no desencadenaron ninguna ola gigante? Sí que causaron tsunamis estos terremotos, puntualizan los científicos, pero pequeños (el mayor registrado fue de unos 30 centímetros de altura). Esto se debe, explican los expertos, a que la fractura de la placa bajo el fondo marino en abril de este año fue de desgarre y, por tanto, con desplazamiento predominantemente horizontal, mientras que, en 2004, se produjo un pronunciado escalonamiento de placas y, al hundirse el fondo marino, se originaron las olas gigantescas de largo alcance.

Sin embargo, esos terremotos tuvieron otro tipo de efecto lejano, e insólito para los expertos: parece ser que activó sísmicamente otra falla, un borde de contacto entre placas, a miles de kilómetros de distancia, en California, explican Fred Pollitz (del Servicio Geológico de EE UU) y sus colegas.

Cuando se produce un terremoto se queda todo el planeta vibrando durante un tiempo, “y estudiando esas vibraciones podemos conocer la estructura interna de la Tierra”, apunta Herraiz. Pero en los días posteriores al terremoto de abril de este año en el Índico, fue especialmente notable la cantidad de sismos importantes (hasta magnitud 7) alejados del epicentro (a más de 1.500 kilómetros) y los científicos sospechan que, al menos en el caso de California, se debió a la activación de una falla allí por efecto de la fractura de placa registrada al otro lado del mundo.

El planeta Tierra se fractura | Sociedad | EL PAÍS.

Comentarios desactivados en El planeta Tierra se fractura

Archivado bajo Placas Litosféricas, Seísmos, Tectónica

Placa tectónica – Wikipedia

Aunque la teoría de la tectónica de placas fue formalmente establecida en los «años 1960 y en «los 1970», en realidad es producto de más de dos siglos de observaciones geológicas y geofísicas. En el siglo XIX se observó que en el pasado remoto de la Tierra existieron numerosas cuencas sedimentarias, con espesores estratigráficos de hasta diez veces los observados en el interior de los continentes, y que –posteriormente– procesos desconocidos las deformaron y originaron cordilleras: sucesiones montañosas de enormes dimensiones que pueden incluir sierras paralelas.

A estas cuencas se les denominó geosinclinales, y al proceso de deformación, orogénesis. Otro descubrimiento del siglo XIX fue la documentación de una cadena montañosa o dorsal en medio del Océano Atlántico, que observaciones posteriores mostraron que se extendía formando una red continua por todos los océanos.

Un avance significativo en el problema de la formación de los geosinclinales y sus orogenias ocurrió entre 1908 y 1912, cuando Alfred Wegener hipotetizó que las masas continentales estaban en movimiento y que se habían fragmentado de un supercontinente que denominó Pangea. Tales movimientos habrían deformado los sedimentos geosinclinales acumulados en sus bordes y originado nuevas cadenas montañosas.

Wegener creía que los continentes se deslizaban sobre la superficie de la corteza terrestre bajo los océanos como un bloque de madera sobre una mesa, y que esto se debía a las fuerzas de marea producidas por la deriva de los polos. Sin embargo, pronto se demostró que estas fuerzas son del orden de una diezmillonésima a una centésima de millonésima de la fuerza gravitatoria, lo cual hacía imposible plegar y levantar las masas de las cordilleras.

Mediante la teoría de la Tectónica de placas se explicó finalmente que todos estos fenómenos (deriva continental, formación de cordilleras continentales y submarinas) son manifestaciones de procesos de liberación del calor del interior de la Tierra. Hay cuatro procesos a los que se debe dicho calor:

  1. El más importante es la desintegración de los elementos radiactivos existentes en el manto terrestre, que fundamentalmente son: 40K (potasio 40), 238U (uranio 238), 235U (uranio 235) y 232Th (torio 232).
  2. Los residuos del calor original que la Tierra ha adquirido durante su génesis.
  3. Calor debido al roce por la gravedad, que propicia el desplazamiento de los elementos pesados hacia el centro, y de los ligeros hacia arriba. Al hacerlo, la fricción genera calor.
  4. Al enfriarse, el núcleo incrementa su tamaño. Un fenómeno similar ocurre por enfriamiento del agua, que al hacerlo desprende calor.

Tipos de placas

Las placas litosféricas son esencialmente de dos tipos, según la clase de corteza que forma la superficie. Hay dos clases de corteza: la oceánica y la continental.

Placas oceánicas. Están cubiertas íntegramente por corteza oceánica, delgada, de composición básica: hierro y magnesio dominantes. Aparecen sumergidas en toda su extensión, salvo por existencia de edificios volcánicos intraplaca, de los cuales los destacados por altos aparecen emergidos, o por arcos insulares (de islas) en alguno de sus bordes. Los ejemplos más notables se ubican en el Pacífico: la del Pacífico, la placa de Nazca, la placa de Cocos y la Placa Filipina.

Placas mixtas. Son placas parcialmente cubiertas por corteza continental y así mismo en parte por corteza oceánica. La mayoría de las placas es de estas características. Para que una placa sea íntegramente continental tendría que carecer de bordes de tipo divergente (dorsales) en su contorno. En teoría esto es posible en fases de convergencia y de colisión de fragmentos continentales. Así pueden interpretarse algunas subplacas que constituyen los continentes. Valen como ejemplos de placas mixtas la placa Sudamericana y la placa Euroasiática.

800px-Tectonic_plates_de

Placas tectónicas del mundo

  • Placas principales :
  • Placas secundarias:
  • Otras placas:
  • Microplacas:
  • Placas antiguas :

via Placa tectónica – Wikipedia, la enciclopedia libre.

9 comentarios

Archivado bajo Placas Litosféricas

Cuando la Tierra deja de moverse – BBC Mundo

“Tierra firme” es un concepto que no parecer del todo correcto. Por lo menos para los expertos en geología y sismología.

Técnicamente, nuestro planeta es dinámico y lo que se encuentra debajo de nuestros pies cambia constantemente. Varias capas componen la corteza de la Tierra. Sin embargo, llegado cierto punto, las placas tectónicas parecieran “congestionarse” y no avanzar más. Las causas de esta “congestión” de las placas subducidas (cuando una se desplaza por debajo o por arriba de otra) eran desconocidas. Sin embargo, científicos alemanes descifraron el fenómeno y sus descubrimientos han sido publicados en la revista especializada Nature Geoscience.

Movimientos en el fondo del mar

En un año, África y América se han distanciado algunos centímetros en la parte posterior del Atlántico Medio, mientras que el suelo del Océano Pacífico se desliza por debajo del continente sudamericano. “En unos 100 millones años África va a estar dividida y norte de Australia estará en el ecuador”, dice el profesor Falko Langenhorst, de la Universidad Friedrich Schiller de Jena, en el este de Alemania. Los desplazamientos de las placas provocan la renovación permanente de los fondos oceánicos, explica el experto.

Los espacios entre las losas flotantes están en creciente fusión, lo que consolida una nueva corteza oceánica. En otras regiones, las losas se sumergen en el interior profundo de la Tierra y se mezclan con la capa de tierra circundante. Y estos movimientos no pasan inadvertidos.

En unos 100 millones años África va a estar dividida y norte de Australia estará en el ecuador”   Falko Langenhorst, Universidad Friedrich Schiller

“Las mediciones sísmicas muestran que en algunas regiones del manto, donde una losa se sumerge debajo de otra, el movimiento se estanca tan pronto como las rocas alcanzan determinada profundidad”, dice Langenhorst.

MOVIMIENTO DE PLACAS Y SISMOS

Mapa de las placas de la Tierra

La capa externa de la Tierra, la corteza, se divide en un conjunto de grandes placas en movimiento. Las líneas donde se encuentran se llaman límites de placas.

Las placas se mueven alejándose una de otra en los bordes divergentes. Esto sucede en las dorsales centroceánicas.

Las placas también se mueven una hacia otra en los límites convergentes. En este tipo de movimiento, una placa es presionada a quedar bajo la otra, en un proceso llamado subducción.

El movimiento generado por una capa subducida es el que genera, en muchos casos, terremotos y erupciones volcánicas.

_______________________________________________________________________________________

Las causas del estancamiento

Las rocas sumergidas de la placa oceánica se estancan a una profundidad de entre 440 y 650 kilómetros, en la zona de transición entre la parte superior y la inferior del manto terrestre. “La razón puede encontrarse en la lenta difusión y la transformación de los componentes minerales”, explica Langenhorst.

Debido a la presión y temperatura dadas en esta profundidad, el intercambio de elementos entre los principales minerales de la placa oceánica subducida -piroxeno y granate – se ralentiza hasta un punto extremo. “La difusión de un componente de piroxeno-granate es tan lento que las rocas sumergidas no se vuelven más densas y pesadas, por lo que se estancan”, dice el científico. 

Curiosamente, la congestión en el manto se produce exactamente donde el fondo del océano se sumerge en el interior de la Tierra particularmente rápido. “En el área de Tonga (Japón), por ejemplo, la velocidad de subducción es muy alta”, afirma Langenhorst.

De esta manera, las rocas que se hunden en la placa oceánica permanecen relativamente frías hasta alcanzar gran profundidad, lo que hace que el intercambio de elementos entre los componentes minerales sea excepcionalmente difícil.

“Se necesitan alrededor de 100 millones de años para que los cristales de piroxeno, de sólo un milímetro de tamaño, se difundan en el granate. Durante ese tiempo la placa sumergida se estanca”, completa Langenhorst.

Cuando la Tierra deja de moverse – BBC Mundo – Noticias.

1 comentario

Archivado bajo Contienentes, Cordilleras, Placas Litosféricas, Tectónica

El Hierro registra 54 seísmos en una noche | Cadena SER

Uno de los terremotos ha sido de 4,3 grados en la escala Richter

Actividad sísmica registrada en la isla de El Hierro desde el 19 de julio de 2011 hasta este viernes

El Hierro ha sufrido en la madrugada de este viernes 54 pequeños seísmos, la mayoría de entre la magnitud 2 y 3 en la escala de Richter y uno de ellos ha sido sentido por la población, según los datos recopilados por las estaciones del Instituto Geográfico Nacional (IGN) en la isla.

La más potente de todas esas sacudidas tuvo lugar a las 07:58 horas y 04 segundos, con epicentro en el mar al este del municipio de Frontera, en la zona donde se concentran la mayor parte de los seísmos de los últimos días. Su magnitud fue de 4,3, su foco se situó a 17 kilómetros de profundidad y fue sentido por los herreños.

En la madrugada también se registraron otras dos sacudidas de 4,3 grados en la escala Richter, a las 02:51 horas y a las 03:15 horas, al este de El Hierro y a profundidades de 19 y 20 kilómetros, respectivamente.

De los 54 seísmos registrados en la isla canaria por el IGN desde las 00.00 hasta las 08.22 horas, 32 superaron la magnitud de 3, otros 18 estuvieron entre 2 y 3 y cuatro no llegaron a 2. La menor, de 1,8 en la escala Richter, tuvo lugar a solo 2 kilómetros de profundidad.

La isla vivió este jueves el segundo día de mayor número de pequeños movimientos desde que el pasado 15 de marzo se reactivó la actividad sísmica asociada a la erupción submarina de 2011-2012.

En total, durante este jueves se registraron en El Hierro 188 seísmos, cinco sentidos por la población, los mayores dos de 4,1 grados, a las 11.00 y 22.22 horas. De todos ellos, 58 superaron la magnitud 3 de la escala de Richter, 67 estuvieron entre la 2 y 3 y 63 no alcanzó la 2.

Peligro por desprendimientos

Desde el pasado miércoles, la dirección del Plan de Protección Civil por Riesgo Volcánico de Canarias (Pevolca) ha subido de verde a amarillo el semáforo de riesgo sísmico en parte de la isla herreña y ha limitado la circulación en carreras que puedan estar expuestas a desprendimientos debido a las sacudidas. Queda inhabilitado el carril del túnel más cercano a la ladera en la salida de Frontera; el cierre del tramo de la carretera HI-50 entre el Cruce de La Tabla y Sabinosa, y la carretera de acceso a la Playa La Madera, del Pozo de la Salud hasta la confluencia con la HI-503.Quedan abiertos los accesos a la Ermita de Los Reyes y al Sabinar por la zona sur, HI-400. Asimismo, la dirección del Plan ha establecido el semáforo amarillo de información para la población en la zona limitada por la HI-500 a la altura del Pozo de la Salud hasta el sur, en la confluencia del HI-500 con la HI-400 en el cruce conocido como El Tomillar.

El Hierro registra 54 seísmos en una noche | Noticia | Cadena SER.

Comentarios desactivados en El Hierro registra 54 seísmos en una noche | Cadena SER

Archivado bajo Placas Litosféricas, Seísmos, Terremotos